top of page

Guenduláin

**Ongoing**

ES

Guenduláin nace del camino que recorro entre el pueblo de mi infancia y el lugar abandonado donde vivió mi familia materna, convertido tras la pérdida de mi madre en un ritual de sanación, memoria y duelo. A través de una exploración visual íntima del territorio, el proyecto investiga la construcción de la identidad a través del paisaje y la frágil resistencia de los recuerdos frente al avance inexorable del tiempo. Finalmente, la obra se materializa en una instalación inmersiva que transporta al espectador al corazón de este santuario familiar, permitiéndole experimentar la presencia del territorio, el silencio y la profunda devoción de la memoria suspendida.

​​​​EN

Guenduláin is born from the path I walk between the village of my childhood and the abandoned place where my maternal family lived, transformed after the loss of my mother into a ritual of healing, memory, and grief. Through an intimate visual exploration of the territory, the project investigates the construction of identity through landscape and the fragile resistance of memory against the inexorable advance of time. Finally, the work materializes as an immersive installation that transports the viewer to the heart of this family sanctuary, allowing them to experience the presence of the territory, the silence, and the profound devotion of suspended memory.

Las fotografías son fragmetos de una historia íntima que nos permite reconstruir la memoría de nuestros padres, y por ello es vital preservarlas con nombre, fechas y lugares que den voz a quienes aparecen en ellas.

Sin embargo, cuando esos datos, o incluso esas fotografías desaparecen, o no existen, nos enfrentamos al vacío de un pasado que solo podemos imaginar.

​¿QUE PASA CUANDO ESAS FOTOGRAFÍAS NO EXISTEN?

EL RITUAL

Recorro el mismo camino una y otra vez,

siguiendo los pasos de mi madre de su infancia.

No consigo recordar ni una sola historia que ella me contara,

tenía doce años cuando murió,

desde entonces tengo miedo a la muerte.

Solo consigo recuperar de mi memoria aquella vez que recorrimos el camino para esparcir sus cenizas,

el resto es vacio.

A partir de ese momento el camino se tranformó,

para mí, caminarlo es un ritual,

acercarme a los que no están.

Guendulaín se ha convertido en un santuario,

allí donde yacen las cenizas de mis familiares,

allí donde fui una ultima vez para llevar las de mi padre.

Instalación colgante hilo

Recorrido del camino

Guendulain materia sensible (11).png

Instalación hito

Los hitos marcan los Km hasta el siguiente pueblo en el Camino de Santiago

12.png

El retorno a la tierra

13.jpg

Caminamos la tierra que la naturaleza reclama, un acto de justicia, el ciclo que vuelve a su origen.

Aceptar la finitud es comprender que habitamos un material prestado.

Nuestra partida no es una pérdida, sino una entrega sagrada.

Al retirarnos, dejamos una huella de ausencia, un hueco donde lo material se aparta para que lo espiritual nos sostenga.

Somos ese vacío necesario: la prueba de que nada desaparece, sino que se reintegra para convertirse en el soporte de todo lo demás.

14.png

La erosión un proceso de demolición lenta.

 

Si dejas de caminar, el camino deja de ser una linea recta y se convierte en una mancha, en una textura, en caos, en suelo salvaje.

El rastro (humano) es frágil.

15.jpg
20.jpg
19.jpg
18.jpg
17.jpg
21.png

La última que camine

Esta es la útlima vez que recorremos el camino juntas

Llevamos a papá para que descanse con mamá, y con Teo, nuestro perro, con la abuela Candi, con la tía Maria Jesús, puede que con el tío Pablo también.

Todos los que se fueron, nuestra familia,descansan ahora en el árbol de la vida,donde antes estaba su granja, su casa, ahora quedan ellas, Mamá, la tia, la abuela Candi..

Esta es la última vez que caminamos juntas, la última vez que lo hacemos con ese propósito.

Nunca pensé que ese árbol sería nuestro propio cementerio, el árbol donde una vez hubo vida, olvidado y abandonado, igual que el pueblo, igual que nuestra historia.

La última que camine, la última que recorra ese camino, y con ese proposito, seremos una de las dos, solo una, llevando las cenizas de la otra.

22.jpg
24.jpg
23.jpg
26.jpg
27.jpg
28.jpg
30.jpg

Guendulaín, 2025

Lo que queda

25.png
31.jpg
32.jpg
bottom of page